Nueva York.- El fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, Jamie McDonald, anunció hoy que el colombiano Leonardo de Jesús Zuluaga Duque, alias “Rey” fue sentenciado hoy por la jueza de distrito Mary Kay Vyskocil a 160 meses de prisión.
Además de la pena de prisión, Zuluaga Duque, de 63 años y residente en Colombia, fue condenado a cinco años de libertad supervisada y se le ordenó el pago de 14.751.846 dólares en concepto de decomiso. Asimismo, se ordenó el decomiso de los activos en criptomonedas que se encontraban en cuatro direcciones de criptomonedas bajo su control.
Los coacusados de Zuluaga Duque —Maximilien De Hoop Cartier (francés) y los colombianos Erica Milena López Ortiz, Felipe Estrada Echeverry, Alexander Egidio Areiza Ceballos y Adrián Fernando Areiza Ceballos— ya habían sido sentenciados anteriormente por la jueza Vyskocil.

Entre mayo de 2023 y hasta noviembre de 2023, enviaron criptomonedas hacia Estados Unidos. Una vez en ese país, los fondos eran convertidos en moneda fiduciaria por sus conspiradores y retornaban a Colombia mediante transferencias electrónicas utilizando empresas fantasma en ambos países.
Los colombianos trabajaron bajo la dirección de Maximilien de Hoop Cartier, alias “Maximiliano de Hoop Cartier” o “Max Cartier”, de 58 años, residente en Francia y ciudadano argentino, quien fue condenado a ocho años de prisión por operar una plataforma de intercambio de criptomonedas sin licencia que blanqueó más de 470 millones de dólares.
A continuación, se presenta un cuadro con las sentencias impuestas a los coacusados de Zuluaga Duque:
Acusado Sentencia impuesta
Maximilien De Hoop Cartier 96 meses de prisión y decomiso de 2,36 millones de dólares
Erica Milena López Ortiz 60 meses de prisión y decomiso de 14,75 millones de dólares
Felipe Estrada Echeverry 48 meses de prisión y decomiso de 14,74 millones de dólares
Alexander Egidio Areiza Ceballos 66 meses de prisión y decomiso de 9.650 dólares
Adrián Fernando Areiza Ceballos 36 meses de prisión y decomiso de 9.650 dólares
Desde al menos 2018 hasta la fecha de su arresto, Cartier, descendiente de la familia Cartier, conocida por sus joyas de lujo, dirigió un negocio de transferencia de dinero sin licencia que operaba una plataforma de intercambio de criptomonedas extrabursátil (OTC) para comprar y vender criptomonedas en nombre de sus clientes.

Maximilien de Hoop Cartier.
La plataforma de intercambio de criptomonedas extrabursátil (OTC) de Cartier consistía en una extensa red de empresas fantasma con sede en E.U. que él mismo operaba y controlaba con el único propósito de convertir criptomonedas en divisas fuertes.
Cartier abrió más de una docena de cuentas en bancos estadounidenses, mintiéndoles sobre la naturaleza de sus negocios y el propósito de las cuentas bancarias. Cartier afirmó fraudulentamente que las empresas operaban en las industrias de publicación y desarrollo de software, cuando en realidad existían con el único propósito de recibir y transferir dinero del narcotráfico y otros productos delictivos.

Max Cartier.
EL PAPEL DEL COLOMBIANO ZULUAGA
Zuluaga negoció y coordinó las transferencias desde Colombia, mientras que Érica Milena López Ortiz era la encargada de enviar Tether (Usdt), una criptomoneda que está vinculada con el valor del dólar estadounidense, a Hoop Cartier para que la convirtiera a dólares a través de empresas fantasma y cuentas bancarias basadas en Estados Unidos.
Estas empresas fantasma en Colombia, según la investigación, eran operadas por Felipe Estrada Echeverry, alias “Pepe”. Los tres colombianos y alias Max Cartier también fueron acusados de conspiración para importar más de 100 kilogramos de cocaína a Estados Unidos.
Fueron acusado junto con otros cinco coacusados en relación con tramas para lavar cientos de millones de dólares, incluidos fondos provenientes de la venta de estupefacientes, así como por la importación de nueve kilogramos de cocaína a los Estados Unidos.
«Gracias a la diligencia de nuestros socios en las fuerzas del orden y a los fiscales de carrera de esta oficina, los acusados han respondido finalmente por su descarada conducta delictiva», declaró el fiscal federal Jamie McDonald.
El acusado y sus cómplices operaban una sofisticada trama internacional que utilizaba criptomonedas, una red de empresas fachada en los Estados Unidos y Colombia, y numerosas cuentas de criptoactivos para aprovecharse del sistema financiero estadounidense, con el fin de lavar cientos de millones de dólares provenientes del narcotráfico y otras actividades ilícitas. Este tipo de conducta socava la confianza en el sistema financiero y pone vidas en peligro.
Según los documentos de acusación presentados públicamente, las declaraciones realizadas en audiencia pública y otros expedientes judiciales:

Zuluaga Duque era un corredor de criptomonedas con base en Colombia que desempeñaba un papel de supervisión en una red internacional dedicada al lavado de millones en Tether (una moneda estable vinculada al dólar estadounidense) —fondos que constituían ganancias del narcotráfico—, moviéndolos a través de los Estados Unidos hacia Colombia.
En relación con su labor para la red, Zuluaga Duque colaboró con otras personas en la recaudación de ganancias provenientes de actividades ilícitas —incluido el narcotráfico—, las cuales eran convertidas a Tether.
Zuluaga Duque trabajó junto a López Ortiz para transferir dichos fondos en Tether a De Hoop Cartier, quien operaba un negocio de transmisión de dinero sin licencia que convertía el Tether en dólares estadounidenses.
Posteriormente, De Hoop Cartier —valiéndose de una serie de empresas fachada con sede en Estados Unidos que él mismo controlaba— transfería los dólares estadounidenses a empresas colombianas bajo el control de Estrada Echeverry y otros individuos. Una vez convertidas las ganancias ilícitas a pesos colombianos, estas eran entregadas a López Ortiz y Zuluaga Duque para su distribución.
Entre mayo y noviembre de 2023, aproximadamente, Zuluaga Duque colaboró con De Hoop Cartier, López Ortiz, Estrada Echeverry y otros sujetos en el lavado de un total aproximado de 14,5 millones de dólares en Tether, derivados de actividades de narcotráfico.
De Hoop Cartier se declaró culpable anteriormente y fue condenado a ocho años de prisión por defraudar a bancos estadounidenses y por utilizar su negocio de transmisión de dinero —que operaba sin licencia— para transferir más de 470 millones de dólares en ganancias ilícitas a través de Estados Unidos.
Asimismo, Zuluaga Duque y López Ortiz conspiraron con Alexander Areiza Ceballos y Adrián Areiza Ceballos para introducir grandes cantidades de cocaína en Estados Unidos. Concretamente, alrededor de noviembre de 2023, fuentes confidenciales —bajo la dirección de las fuerzas del orden— coordinaron con López Ortiz y Alexander Areiza Ceballos la compra de aproximadamente nueve kilogramos de pasta de cocaína, la cual debía ser procesada para obtener cocaína antes de ser enviada a Nueva York.
En el marco de dicha operación, Adrián Areiza Ceballos entregó los estupefacientes a un agente encubierto, mientras que Zuluaga Duque recibió una comisión por facilitar la transacción. Además, hacia febrero de 2024, una fuente confidencial —siguiendo instrucciones de las fuerzas del orden— gestionó la compra de aproximadamente 100 kilogramos de pasta de cocaína a Alexander Areiza Ceballos y Adrián Areiza Ceballos.
En previsión de esta transacción, la Policía Nacional de Colombia ejecutó dos órdenes de registro y recuperó aproximadamente 111 kilogramos de pasta de cocaína que estaban en poder de Alexander Areiza Ceballos y Adrian Areiza Ceballos.

